Purificación del hidrosulfuro de sodio: antecedentes y perspectivas
En la industria petrolera y química, los procesos de refinería, como la destilación al vacío y el craqueo catalítico, suelen generar gases ácidos. Estos gases ácidos generalmente se componen de un 85 % a un 95 % de sulfuro de hidrógeno (H₂S), un 3 % a un 10 % de dióxido de carbono (CO₂), un 2 % a un 5 % de gases orgánicos y un 0,5 % a un 3 % de otros componentes.
Las refinerías pequeñas y medianas suelen tratar estos gases ácidos absorbiéndolos con una solución de hidróxido de sodio (NaOH) al 30%. El NaOH reacciona con H₂S para formar hidrosulfuro de sodio (NaHS). Cuando la concentración de NaHS en la solución alcanza el 30%, la solución se somete a un proceso de concentración. Después de la deshidratación y concentración, el contenido de NaHS aumenta a 70%y luego el NaHS fundido se corta en escamas.
Sin embargo, dado que los gases ácidos contienen CO₂, durante el tratamiento se generan impurezas como el carbonato de sodio (Na₂CO₃), lo que reduce la pureza del producto NaHS.
Además, cuando se utilizan máquinas de tambor abierto para cortar NaHS fundido, este tiende a reaccionar con el oxígeno del aire, formando tiosulfato de sodio (Na₂S₂O₃), que se deteriora con facilidad y es difícil de almacenar. El corte en tambor abierto también libera gases irritantes que contaminan el entorno de producción.













